Al sur de Nuevo León, a poco más de una hora de Monterrey, se encuentra Montemorelos, un municipio reconocido por su producción citrícola y por conservar espacios donde la cultura, el deporte y las tradiciones continúan formando parte de la vida cotidiana. Además de su vocación agrícola, la región reúne paisajes naturales, expresiones culturales y experiencias que permiten descubrir otra cara del sur del estado.
Turismo entre huertas y tradición citrícola
Sobre la carretera Montemorelos–Laborcitas se ubica Huertas Gamadi, una experiencia turística que busca acercar a visitantes y turistas a la cultura del campo y a la historia que rodea la producción local.
“Huertas Gamadi es una experiencia de turismo… para que la gente conozca un poquito más de dónde viene la naranja”, explicó Diego Mancillas Treviño, fundador del lugar.
Además de recorrer las huertas, este espacio ofrece una experiencia que permite conocer el proceso detrás de cada cosecha, desde la recolección hasta los productos derivados de la región. Lo que hoy conocemos como un mar de cítricos está sustentado por lugares como Huertas Gamadi, quienes también participan activamente en el cuidado y preservación de esta tradición agrícola.
“La zona citrícola está conformada por seis municipios: Linares, Hualahuises, General Terán, Allende, Cadereyta y Montemorelos. Lo que hace diferente a Montemorelos es que fue el pionero. Antes eran huertos de caña de azúcar y a finales del siglo XIX llegan los primeros árboles de naranja provenientes de California”.



Gastronomía con historia
Además del distintivo sabor de las naranjas, Montemorelos también se distingue por conservar sabores que han permanecido a lo largo de las décadas.
En la calle Mariano Escobedo se encuentra Taquería La Número 1, un espacio que desde 1995 se ha consolidado como punto de encuentro para quienes buscan el sabor tradicional de la parrilla.
“El que inició fue un hermano del patrón… tenía la parrilla afuera y luego ya lo agarró el patrón”.
— Sergio Oyervides, gerente.
Antes de la taquería, la Tortillería Número 1 ya formaba parte de la vida cotidiana del municipio, convirtiéndose con el tiempo en el origen de uno de los negocios más representativos de la zona.
“La tortillería ya tiene más de 50 años… agarran la tortilla calientita y eso fue lo que pegó”.



Frente al palacio municipal, Cafetería El Palacio permanece como otro de los espacios emblemáticos del municipio. Con más de cinco décadas de tradición, es reconocida por su famoso pay de manzana, uno de los sabores más representativos de la región.
“Siempre les he dicho yo que Cafetería y Pastelería ‘El Palacio’, de alguna manera, con una tradición como el pay de manzana, hace turismo”.
— Edmundo Dávila, gerente.
A sus 85 años, Lalita —creadora de este postre— continúa participando en la elaboración de recetas que han acompañado a distintas generaciones.
“Puedo definir así Cafetería y Pastelería ‘El Palacio’: tradición y no imitación”.
Otros espacios como El Presidente han mantenido viva la cocina regional incorporando nuevas propuestas, mientras que La Espiga Dorada continúa preservando técnicas artesanales y recetas familiares que forman parte de la identidad gastronómica local.


Historia y patrimonio cultural
Además de sus espacios gastronómicos, Montemorelos también conserva sitios que resguardan parte de la memoria histórica de la región.
El Museo Valle del Pilón reúne objetos, documentos y relatos que permiten recorrer distintas etapas de la historia del municipio, desde sus orígenes geológicos hasta el desarrollo de la ciudad. El recinto también recuerda el hallazgo de restos de mamut encontrados en el cauce del Río Pilón, evidencia de la antigüedad natural de esta zona del sur de Nuevo León.
A través de sus salas, el museo reconstruye el surgimiento del antiguo Valle del Pilón, así como las historias de personajes y familias que participaron en la formación de la comunidad y en la conservación de sus tradiciones.



Por otro lado, sobre la Loma de la Cruz, se encuentra el monumento dedicado a José María Morelos y Pavón, uno de los puntos turísticos más reconocidos del municipio. La escultura, inaugurada en 1969, además de funcionar como referente histórico, ofrece una vista panorámica de gran parte de la ciudad y de los paisajes que la rodean.
“La experiencia que hemos vivido ha sido muy bonita… nos falta conocer más puntos del estado, hay que conocerlos más”.
— Zayra Ortíz, turista.


Deporte y espacios recreativos
El deporte también forma parte de la vida cotidiana en Montemorelos. Espacios como el Ecoparque se han convertido en puntos de encuentro para quienes buscan realizar actividad física al aire libre en un entorno rodeado de naturaleza.
De acuerdo con datos nacionales, una gran parte de la población mexicana prefiere ejercitarse en espacios públicos, y en Montemorelos estos lugares continúan siendo utilizados para caminar, correr, andar en bicicleta o convivir en familia.
Además de las áreas recreativas, la oferta deportiva también ha crecido a través de gimnasios, canchas de fútbol y nuevos espacios de pádel que se han consolidado como centros de convivencia para jóvenes y deportistas locales. La incorporación de infraestructura y equipamiento moderno refleja el crecimiento de la actividad deportiva dentro de la región.


Un municipio que conserva su esencia
Más allá de sus paisajes y tradiciones, Montemorelos conserva espacios que muestran la diversidad de actividades, historias y experiencias de la región citrícola.
Desde la gastronomía y la cultura, hasta el deporte y el turismo local, el municipio reúne elementos que permiten conocer una visión más amplia de su comunidad y de su identidad.
Porque en Montemorelos, cada espacio forma parte de la historia de una comunidad que mantiene viva su esencia.










