Al sur de Nuevo León, a poco más de una hora de Monterrey, se encuentra Montemorelos, un municipio donde la actividad agrícola, la historia y las tradiciones forman parte de la vida cotidiana. Reconocido por su producción citrícola, este destino conserva espacios que permiten conocer otra cara de la región.
Turismo desde la raíz: Huertas Gamadi
Sobre la carretera Montemorelos–Laborcitas se ubica «Huertas Gamadi», una propuesta que busca acercar a visitantes a la cultura del campo y al origen de uno de los productos más representativos del municipio.
“Huertas Gamadi es una experiencia de turismo… para que la gente conozca un poquito más de dónde viene la naranja”, explicó Diego Mancillas Treviño, fundador del lugar.
Además de recorrer las huertas, este espacio ofrece una experiencia agroturística completa: desde el proceso de cosecha hasta la degustación de jugo recién exprimido y alimentos tradicionales.

El corazón del municipio
En el centro de Montemorelos, la vida cotidiana transcurre entre espacios que han acompañado el desarrollo del municipio a lo largo de los años.
La Plaza Hidalgo continúa siendo uno de los principales puntos de encuentro para habitantes y visitantes. Rodeada por comercios, áreas verdes y edificaciones tradicionales, conserva parte del carácter urbano que define al centro histórico.
A pocos pasos de la plaza se encuentra uno de los edificios más representativos: el Templo Parroquial del Sagrado Corazón de Jesús, considerado uno de los recintos religiosos más importantes de la región. Su construcción comenzó en 1817, después de que el templo anterior fuera destruido por un incendio ocurrido años antes.
La edificación, elaborada con piedra y sillar, destaca por sus dimensiones y por integrarse al paisaje histórico del centro de Montemorelos.
Durante nuestra visita, conversamos con Juan Ortiz, quien ha colaborado durante más de nueve años en labores pastorales y de servicio dentro del templo. Compartió cómo este espacio recibe visitantes provenientes de distintos estados, además de los proyectos de conservación y ampliación que continúan desarrollándose con el fin de atraer más visitantes.
“Van a hacer el campanario, que va a estar muy bonito también y a lo mejor ya con eso, ya subiendo los Facebook y viendo fotos en el teléfono, la gente los ve y va a venir a conocer”.
— Juan Ortíz
Con el paso del tiempo, el templo se ha mantenido como un referente arquitectónico, cultural y comunitario para quienes habitan y visitan el municipio.






Sabores con historia: el pay de manzana
La experiencia turística también se construye a través de los sabores y de los espacios que forman parte de la memoria colectiva.
Con más de 50 años de tradición y desde la apertura de su cafetería y pastelería en 1992, Cafetería El Palacio se ha consolidado como uno de esos lugares emblemáticos. El negocio es encabezado por Edmundo Dávila, hijo de Adalia Irma Trejo —conocida como Lalita—, creadora del reconocido pay de manzana que se ha convertido en uno de los sabores más representativos del municipio.
“Siempre les he dicho yo que Cafetería y Pastelería ‘El Palacio’, de alguna manera con una tradición como el pay de manzana hace turismo”.
— Edmundo Dávila
A sus 85 años, Lalita continúa participando en la elaboración de recetas que han acompañado a generaciones.
“Puedo definir así Cafetería y Pastelería ‘El Palacio’ es tradición y no imitación.”
— Edmundo Dávila
Más allá de funcionar como cafetería, este espacio mantiene viva una tradición gastronómica que forma parte de la identidad local y de quienes regresan buscando sabores familiares.
“La idea siempre fue tener comidas meramente caseras, que la gente entre y se sienta como en su casa… y que vea a una familia trabajando”.
— Edmundo Dávila




Un mirador emblemático
Al otro extremo de Montemorelos, sobre la Loma de la Cruz, se localiza uno de los puntos más reconocibles del municipio: el monumento dedicado a José María Morelos y Pavón.
La escultura, realizada por el artista chihuahuense Efrén Ordóñez e inaugurada en 1969, se ha convertido en un referente histórico y visual para la ciudad. Además de su valor simbólico, el sitio funciona como mirador natural, permitiendo observar gran parte del paisaje urbano y los cerros que rodean la región.
Por su ubicación y vista panorámica, este espacio es frecuentado por visitantes que buscan conocer otra perspectiva del municipio.
“La experiencia que hemos vivido pues ha sido muy bonita… hay que conocer más puntos del estado”.
— Visitante



Más espacios para visitar
Además de sus espacios históricos, Montemorelos cuenta con sitios culturales y recreativos que complementan la experiencia turística.
El Museo Valle del Pilón resguarda parte de la memoria regional, mientras que el Museo del Cristo Gigante alberga una de las esculturas de madera más grandes del mundo.
Durante las temporadas vacacionales, espacios como Bioparque Estrella, Pueblo Salvaje y el Río Pilón amplían la oferta recreativa para visitantes y familias.
Además, el municipio destaca por su infraestructura hotelera dentro de la Región Citrícola, facilitando la llegada y estancia de turistas durante distintas temporadas del año.









Entre historia, naturaleza y tradiciones que continúan formando parte de la vida cotidiana, Montemorelos ofrece un recorrido que va más allá de su identidad citrícola.
Sus espacios culturales, paisajes y sabores permiten descubrir distintas facetas de un municipio que mantiene viva su esencia.







