
De una idea a una novela
El proceso creativo de Wong nació de manera espontánea. Su primera novela surgió a partir de una idea que no lo dejó dormir.
“Estaba en Ciudad de México… llegué a la Glorieta de Insurgentes y pensé: alguien debería hacer una historia sobre esto. Esa misma noche dije: debería ser yo”.
A partir de ese momento, comenzó un proceso intenso de escritura e investigación: desarrollo de personajes, construcción de escenarios y contexto histórico.
“Las cosas que hago las hago con el corazón… este libro lo hice con el alma”.
Este enfoque refleja una visión apasionada de la narrativa, donde el proceso creativo es tan importante como el resultado final.
Escribir en la era digital
En un contexto donde las redes sociales parecen dominar el consumo de contenido, Wong considera que la lectura sigue vigente, pero ha evolucionado.
Durante la feria, destacó la diversidad de intereses del público lector:
“Hay libros de todo… de fútbol, de drama, de cualquier tema. Literalmente hay un libro para cada persona”.
Además, compartió una de sus estrategias para superar el bloqueo creativo:
“Empieza con el esqueleto de la historia. Define el inicio, el problema y el final. Cuando sabes a dónde vas, es más fácil avanzar”.
Para él, escribir no es un proceso rígido, sino una construcción progresiva guiada por una visión clara.
Más que escribir: crear en todos los frentes
Uno de los mensajes más relevantes de Wong es la necesidad de adaptarse al entorno actual. Para los nuevos creadores, ya no basta con dominar una sola habilidad.
“No tienes que ser experto en todo, pero sí tienes que meterte en todo: marketing, diseño, tipografía… incluso redes sociales”.
También comparó el ciclo de vida de un libro con el de una película:
“Una historia no termina cuando se publica. Puede seguir creciendo: plataformas, adaptaciones, productos… tiene mucha vida”.
Finalmente, dejó una reflexión sobre su camino profesional:
“Qué bueno que me estoy dedicando a lo que más me divierte, que es crear contenido”.
Un puente entre dos mundos
La historia de Jacobo Wong muestra cómo la creación de contenido y la literatura no son caminos separados, sino complementarios. Su trabajo conecta el mundo digital con la narrativa tradicional, demostrando que contar historias sigue siendo una necesidad humana, sin importar el formato.
En una época marcada por la inmediatez, su propuesta apuesta por algo más profundo: crear historias que permanezcan.










